miércoles, 3 de marzo de 2010

La respiración consciente

A menudo me preguntan cómo es que siempre encuentro el lado positivo de las cosas, de las situaciones, el lado humorístico, y porqué siempre parece que estoy en paz, con un humor sereno.

Para serte sincera tengo tres trucos simples:

Uno, que ante cualquier situación conflictiva, de enfrentamiento, de discursión o simplemente de elección me pregunto que prefieres ¿ser feliz o llevar razón? Me cuesta un par de respiraciones como la que te voy a mostrar más adelante, un momento de calma, un respiro, que se dice, e invariablemente elijo ser feliz. Así que soy una persona que no discute, no se enfada, acepta la realidad como es y actúa en consecuencia.

No intento cambiar a los otros ni cambiar lo que viene, porque normalmente es imposible, se pierde mucha energía y mucho tiempo. Me adapto a lo que hay con facilidad y como dice el refrán pongo al mal tiempo buena cara.

El otro truco es que tengo empeño en elegir siempre pensamientos que me hacen sentir bien, en psicología sabemos que un pensamiento tiene capacidad para cambiar el estado de ánimo, para cambiar estados físicos y emocionales, así que si voy al banco, como hoy, solo hay una persona en la ventanilla y siete o más delante de mí, ya sé que tengo que esperar un rato largo, pero en vez de enfadarme o protestar, elijo un pensamiento que me hace sentir bien, como por ejemplo, tengo suerte de estar aquí calentita con el frío que hace ahí fuera, o empiezo a cantar o silbar, o pienso que voy a saludar a la persona de ventanilla con una hermosa sonrisa, o me fijo en la decoración de la sucursal o me entretengo con el niño que va en el carrito con su madre, o saco mi libro y me pongo a leer algo interesante.

También elijo sonreír en vez de estar seria, esto tiene un efecto inmediato, es como si el cuerpo y el corazón se aflojasen, todo es mucho más ligero, más fácil cuando sonreímos. Y con esto no me refiero a esa sonrisa falsa de los anuncios de dentífricos, sino a la sonrisa cálida que sale del corazón, la sonrisa interior que llaman los maestros taoístas.

También sonrío cuando hablo con mis posibles clientes por teléfono, una sonrisa abre muchas puertas y ventanas, a veces, muchas más de las que creemos, la sonrisa tiene el poder de expandirse, es como cuando tiramos una piedrita en un lago, las ondas que se forman van agrandándose y llegan a más y más lugares, a la sonrisa le pasa igual. Cuando sonrío, y te estoy sonriendo a ti ahora, te rozo el corazón, apenas como una caricia y casi seguro que una sonrisa florece en ti y si alguien te ve sonreír mientras lees ésto también sonreirá y así es como se contagia la sonrisa, es fácil, inténtalo.

Tengo también otra herramienta que me sirve para centrarme en ese estado de plenitud al que te invito a entrar desde el Umbral.

Tiene varios nombres como respiración holotrópica, respiración circular, respiración consciente o respiración conectada. Yo prefiero ésta última, no solo porque expresa la técnica en sí, la inspiración y expiración están conectadas, sino que te conecta también con esa parte de ti que sabe, también llamado Espíritu, Alma, Ser interior, Esencia… tiene muchos nombres, pero lo importante no son los nombres o las etiquetas, si no lo que tú sientes con respecto a esa parte de ti que sabe. Suele expresarse a través de la intuición, por medio de símbolos, de un amigo que hace de mensajero, de un libro, a veces desde los carteles callejeros te está enviando su mensaje, solo hay que pararse y escuchar o simplemente mirar hacia dentro y ver.

Te invito a que abras un espacio para escuchar a esa parte de ti que Sabe, que lo sabe Todo además.

De los 1440 minutos que tiene el día, solo te pido que reserves quince o veinte para tí.

Por la mañana antes de levantarte respira lentamente, inspirando y expirando sin pausas, inspira, llena la parte alta de tus pulmones y expira el aire sin empujar, como si tus pulmones fueran un globo que se va deshinchando lentamente, vuelve a inspirar, sin pausa entre la expiración anterior y expira, sin forzar, a tu ritmo y capacidad, la respiración así se hace circular, sin pausas. Con cinco minutos es suficiente, vuelve a tu respiración normal y observa como te sientes, tal vez haya un cosquilleo en la nuca, o en la manos, frótatelas y pásalas por la cara, como si te estuvieras lavando con esta energía.

Haz lo mismo al mediodía y por la noche, antes de dormir y dime como te sientes.

Comparte esta respiración con tu pareja, antes de dormir podéis hacerla juntos, abrazados, mientras uno inspira, el otro expira, sin pausas, cinco minutos son suficientes, para empezar.

Esta respiración con la pareja es la base de muchas otras que se practican en tantra, o en el tao sexual curativo del que te hablaré en otros artículos.

Cuando tengas un rato más largo para ti, como quince o veinte minutos, empieza observando como respiras, simplemente, pon atención en tu expiración y observa como te sientes, tu sensaciones corporales, cosquilleos, calor o fría, incomodidad o comodidad, hormigueos, y luego podrás escuchar cada vez con más claridad ese voz interior que te guía, sostiene y apoya desde tu interior.

Todas las respuestas que buscas fuera están dentro de ti.

Con todo mi Amor

No hay comentarios:

Publicar un comentario